¿Cómo escoger los tenis adecuados para correr?

Para cualquier corredor o corredora, ya sea un maratonista experimentado o un principiante que recién comienza su camino, elegir los tenis para correr adecuados no es un detalle menor; es una decisión crítica que puede afectar directamente el rendimiento, la comodidad y, lo más importante, la prevención de lesiones.

Correr es una actividad de alto impacto, y cada zancada somete a los pies y las articulaciones a fuerzas significativas. Por ello, contar con los tenis para correr correctos es la base para asegurar que cada kilómetro sea seguro, eficiente y, sobre todo, que sigas disfrutando la carrera.

Un calzado apropiado debe ir mucho más allá de la estética. Debe ser una extensión funcional del pie, diseñado específicamente para compensar el tipo de pisada, adaptarse al tipo de terreno y a la distancia que vas a recorrer.

Encontrar el par perfecto implica conocer aspectos técnicos como la amortiguación, la estabilidad, el ajuste y el drop. Por ello, aquí te presentamos una guía para ayudarte en esta importante decisión.

10 consejos para elegir tus tenis para correr

1. Busca que se ajusten a tus pies

El ajuste del calzado es una prioridad clave y debe basarse en la comodidad y las preferencias personales. Lo ideal es encontrar un punto intermedio: los tenis no deben apretar demasiado (lo que podría restringir el flujo sanguíneo y causar dolor) ni estar demasiado holgados (lo que resultaría en falta de estabilidad y confianza, y hasta podría causarte rozaduras).

Asegúrate de que la parte superior se ajusta bien, sin ceñirse demasiado ni abultarse. El calzado debe ajustarse firmemente sobre el empeine para evitar el deslizamiento del pie.

2. La talla de tus tenis para correr no es la misma que la de tus otros zapatos

Se recomienda generalmente comprar media talla o hasta una talla más grande que la talla de tus tenis de uso diario. Esto es necesario porque el pie se aplana y se hincha durante la carrera debido al impacto y al aumento del flujo sanguíneo. Además, conviene que haya una distancia aproximada de un pulgar entre la punta del tenis y el dedo más largo.

Si corres distancias largas, se recomienda al menos una talla más grande. Para asegurar la talla correcta, mide tus pies por la tarde o por la noche, cuando están más hinchados.

3. Cuida la comodidad

La comodidad es un factor crucial, ya que un calzado cómodo maximiza el rendimiento y ayuda a disminuir el riesgo de lesiones. Una buena prueba de comodidad y ajuste es asegurarse de que puedes mover y extender cómodamente todos los dedos de los pies dentro de la punta del zapato. Si sientes que tus pies se entumecen mientras corres, es una señal de que los tenis son demasiado pequeños. O si sientes que se mueve y roza algunas partes de tus plantas o tus dedos, son demasiado grandes.

4. Identifica el tipo de terreno donde corres

Debes elegir los tenis basándote en la superficie donde corres habitualmente.

  • Asfalto, pistas y carretera: Prioriza el calzado con buena amortiguación y durabilidad para reducir el impacto constante en superficies duras y regulares.
  • Trail Running (Montaña/Terrenos irregulares): Busca tenis con suela resistente con mayor tracción (tacos profundos y multidireccionales) y refuerzos laterales para evitar resbalones y proteger el tobillo y el pie de desniveles o piedras.

5. Conoce tu tipo de zancada

La zancada se refiere a la parte del pie que impacta primero contra el suelo: talón, parte media o punta. Si no sufres lesiones, tu zancada natural es la mejor y no debes cambiarla.

  • Impacto de talón: Se recomienda un drop estándar (mayor a 7 mm) y el foco de amortiguación debe concentrarse en el talón.
  • Impacto al medio o el antepié: Se adapta mejor a un drop bajo (6 mm o menos).

6. Ubica las zonas de amortiguación de tus tenis para correr

La amortiguación absorbe el impacto y es fundamental, especialmente en superficies duras.

  • Busca amortiguación tanto en el talón (para minimizar el impacto inicial) como en el antepié (donde se absorbe la mayor parte del impacto durante la carrera).
  • La amortiguación responsiva ofrece retorno de energía y rebote.
  • Un calzado con amortiguación máxima se centra en la comodidad.

7. Descubre tu tipo de pisada

Conocer tu tipo de pisada (pronadora, supinadora o neutra) es vital para escoger el calzado y prevenir lesiones. Para una identificación precisa, se recomienda realizar un estudio biomecánico de la pisada en podología o traumatología deportiva.

  • Pisada Pronadora (o Pie Plano/Flexible): Si el pie rota excesivamente hacia adentro, necesitarás calzado con soporte, control de movimiento y estabilidad (tenis de estabilidad).
  • Pisada Supinadora (o Arco Alto/Rígido): Si el pie rota hacia afuera, necesitas calzado con máxima amortiguación y una entresuela muy suave para absorber el impacto. La mejor opción suelen ser los tenis neutros.
  • Pisada Neutra: Si el tobillo se mantiene estable, puedes optar por tenis neutros que se centran en la amortiguación, el confort y la flexibilidad.

8. ¿Para qué distancia usarás tus tenis para correr?

Elige el calzado según el objetivo y la distancia del entrenamiento o carrera.

  • Largas Distancias o Maratón: Requieren una combinación de comodidad, mayor amortiguación y durabilidad. Los corredores principiantes también se benefician de más amortiguación para proteger las articulaciones.
  • Distancias Cortas/Velocidad/Series: El calzado suele ser más ligero y con menos amortiguación, enfocándose en la respuesta rápida y la agilidad.

9. Opta por la estabilidad

El calzado está diseñado para amortiguar, estabilizar e impulsar el movimiento. La estabilidad es proporcionada por materiales firmes o de mayor densidad en la fabricación del tenis.

  • Los corredores que experimentan pronación excesiva o tienen pies flexibles/planos requieren tenis con buen control de movimiento y estructura de entresuela firme para limitar la pronación y evitar lesiones de rodilla.
  • Para personas mayores, se recomienda calzado con buena amortiguación, estabilidad lateral y sujeción firme del talón para reducir molestias y prevenir caídas.
  • El contrafuerte del talón (una copa semirrígida) es clave para centrar y apoyar el talón, brindando estabilidad y soporte.

10. Cuándo renovar tus tenis para correr

La recomendación general es reemplazar los tenis de correr cada 500 u 800 kilómetros (o 300 a 500 millas), dependiendo del peso del corredor, el estilo y las superficies. Debes renovarlos cuando notes pérdida de amortiguación o soporte, o bien, cuando veas un desgaste notorio en la suela, o cuando la entresuela se sienta comprimida. La estructura de soporte interior se rompe mucho antes de que la suela muestre un desgaste visible.

Otro consejo clave: Nunca estrenes unas nuevas zapatillas un día de carrera. Es crucial amoldarlas previamente con dos o tres carreras de entrenamiento para que se adapten a tus pies antes de utilizarlas en la competición definitiva.

Con estos tips, confiamos en que podrás elegir sabiamente los tenis para correr que te hagan sentir cómodo y sobre todo, te ayuden a evitar lesiones y seguir disfrutando tu vida runner.